Cuando el Ocaso Acaricia:
De cierta habitación con olor a desesperación
me cambio a una estación de tráfico lento.
Solo nos dura talvés menos de lo que
en mi mente tardo en recordar su último parpadeo.
Detrás de las paredes con aroma a brisa del sur
y por encima del techo fabricado de un tierno azul.
Al costado del camino de enfrente y de atrás
una mirada constante persuasiva quizás.
Va cayendo tornándose entre rojos y amarillos
se va durmiendo acostándose en el mar.
Y contemplando el cielo mientras se desvanecía
sigo mirándola como la primera vez
y recordando lo bien que me sentía
al verle suspirar…
Volviéndose hacia mí, por segunda vez.
…Se trata de un instante.
cuando el ocaso le acaricia…






[...] Cuando El Ocaso Te Acaricia [...]