Con tan Solo una Mentira
Allí persigo lo prohibido
Cantante amante y aún sonante
Pero apenas siento que me olvido
De su rostro, cariño, que no le atino.
Allí persigo lo que olvido
De un día, una queja y un bofetón
Que a cierta distancia ya me siento,
Desconsolado por volver a correr en los pastos de ese tinto,
De volver a subirme en los tejados de sus vecinos
De asomarme con cautela y sin vergüenza al marco de la ventana,
Empañada de la calentura que habían provocado aquella vez, Tu y Yo,
En alguna fiesta de guardar, Por agosto, dos cuadras más abajo.
Desde que ningún fuera de sitio ya que la costumbre se le hacía
De preguntarme cómo y cuándo, y es que hace siglos no la veía.
Juro un par de gordas y tontas caían del cielo de mis párpados,
Me hacían un par de cosquillas y se despedían, sí que recuerdo cómo se iban.
Allí persigo lo prohibido,
Bajando dos cuadras más de Agosto,
Aparcando en tu cadera de hace ya ni un Lustro
Y te juro, Mi princesa que te miento y te digo de nuevo
Que yo también te miento, Mi princesa, No te olvido y Miento…


